¿Pueden los influencers y su «brilli brilli» seguir siendo relevantes en tiempos de coronavirus?

El coronavirus confronta a la sociedad y a la economía con desafíos absolutamente imprevisibles (y hasta cierto punto abracadabrantes). En el arena del marketing en particular muchos anunciantes se han apresurado ya a cancelar campañas y a guardar en la hucha (para tiempos mejores) sus presupuestos publicitarios.

Así y todo, y pese es que hasta cierto punto comprensible que los anunciantes saquen la tijera en tiempos de crisis, todo apunta a que la parálisis de la publicidad podría trocarse en contraproducente a largo plazo para las marcas. Se trata no tanto de recortar por recortar como de reconsiderar el gasto en publicidad y realizar ciertos ajustes en la inversión, asegura Mary Keane-Dawson en un artículo para Horizont.



¿Dónde deben volcar entonces los anunciantes sus presupuestos publicitarios a fin de mantener incólume su imagen pública (y no convertirse en invisibles a ojos del consumidor)? En tiempos de coronavirus, que ha forzado a enclaustrarse en casa a medio mundo, la gente posa inevitablemente su mirada en el contenido online, incluyendo por supuesto aquel que es canalizada a través de las redes sociales.

Una de las plataformas 2.0 más relevantes es Instagram, donde priman habitualmente los mensajes impregnados de positivismo, vitales para ayudar a la gente a lidiar con el miedo y el estrés emanados de la pandemia.

Educar y entretener, el principal objetivo del influencer marketing en estos momentos

A fin de educar y entretener simultáneamente a quienes tienen su segundo hogar en las redes sociales, algunos influencers se están involucrando actualmente en campañas sin ánimo de lucro. ¿El objetivo? Concienciar a la gente de la nueva situación a la que nos ha abocado el COVID-19 y diseminar asimismo noticias positivas para procurar soporte a la gente en momentos difíciles.

De esta forma, los influencers tienen la oportunidad de zafarse de la frivolidad que hay solapada habitualmente a su imagen (y que no viene al caso en estos momentos) para compartir información verdaderamente creíble y confiable con sus «followers» y liberarles de alguna manera de las garras del miedo, apunta Dawson-Keane.

No pocos influencers están apoyando de manera muy activa en las últimas semanas la campaña #SafeHands de la OMS. Los prescriptores comparten con sus seguidores vídeos sobre la forma en que deben lavarse adecuadamente las manos para evitar eventuales contagios y promueven así la difusión de un comportamiento que no hace sino desacelerar la curva de infecciones.

Via: Marketing Directo

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