La burbuja de los influencers se desinfla con la crisis del coronavirus

La propagación del coronavirus a lo largo y ancho del planeta ha supuesto para la realidad actual una crisis generalizada en prácticamente todos los sectores, incluida la llamada burbuja de los influencers. Los reyes de internet están sufriendo en sus propias carnes una pérdida de sus campañas publicitarias y, con ello, de sus ingresos monetarios pese a conseguir que su engagement se haya disparado en algunos casos hasta un 30%.

Pese a que no hay números al respecto, no es una locura afirmar que casi la totalidad de los influencers están creando más contenido que nunca enfocado en entretener a sus seguidores y alentándoles a quedarse en casa para cumplir con la responsabilidad que se nos presupone a todos. Ejercicio, recetas, tutoriales son algunos de estos contenidos elaborados con esa misión tan especial. No hay que olvidar que los influencers también están confinados en sus casas y lo que antes eran viajes y visitas a restaurantes, ahora se ha movido por otros derroteros más caseros. Algunos han decidido seguir con su estrategia de promoción de productos que poco tiene que ver con la situación actual que vivimos.

Con el mundo prácticamente congelado con esta situación, ¿cómo puede el universo de los influencers dar de comer a todos ellos? Los autónomos son uno de los sectores más castigados por esta crisis y no hay que olvidar que los creadores de contenido para redes sociales lo son también. Varias universidades del Reino Unido elaboraron un estudio en el que, tal y como recoge Vice, se revela que el 75% de los trabajadores por cuenta propia ya empezaron a obtener menos ingresos la semana anterior al confinamiento, en comparación con el 26% de los trabajadores por cuenta propia.



El trabajo se ha parado en seco, no llegan reuniones ni correos electrónicos con ofertas de promoción por parte de las marcas. Muchos acuerdos ya firmados se han pospuesto aunque algunas marcas sí que siguen adelante con sus proyectos. Aún así, las menos. De ahí brota la preocupación de un sector que se encontraba en un buen momento, que ha visto como sus posibilidades se han ido al traste sin una fecha clara de recuperación.

Al parecer las ideas aparecen en el seno de las empresas anunciantes y las agencias pero se quedan ahí. Los influencers desconocen que está ocurriendo al posicionarse en el último peldaño del proceso de colaboración con las marcas. Y, en todo este escenario surge algo más: la competencia entre microinfluencers y macroinfluencers debido a la escasez de oportunidades y a una reducción de precios de los trabajos de ambos.

Pese a todo lo anteriormente descrito, tal y como señala el medio, sigue habiendo optimismo en el mundo del influencer marketing. De hecho, un artículo de Influencer Intelligence anima a las marcas a seguir colaborando con influenciadores. Eso sí, con cuidado ya que tienen que saber adaptar el mensaje a la situación actual de los usuarios y potenciales clientes. De hecho, parece que aquellos que lo están haciendo ven como sus compras online aumenta considerablemente.

Algunos deberán renovarse o ‘morir’, como es el caso de los bloggers de viajes. Ahora la estrategia debería estar en diversificar el contenido para intentar sobrevivir en un mercado saturado con poca demanda de trabajo. Aunque el optimismo está ahí y piensan realmente que, cuando todo esto pase, las marcas seguirán invirtiendo dinero en su contenido, debido al incremento de sus audiencias durante la pandemia.

Vía: Marketing Directo

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