3 cambios que necesita el influencer marketing para estar a la altura de su próspero futuro

Durante el confinamiento solapado al coronavirus el tráfico asociado a las redes sociales protagonizó un crecimiento absolutamente explosivo. Muchos anunciantes movieron sus presupuestos de los canales tradicionales a las ubicuas redes sociales, donde quienes portan la corona de reyes (absolutamente indiscutibles) son los influencers.

En torno al futuro (parece que brillante) del dueto formado por influencers y marketing ha pivotado precisamente la ponencia que ha pronunciado hoy en DMEXCO @home Jan Homann, CEO y fundador de eqolot.

La irrupción de las plataformas 2.0 (y con ellas de los prescriptores) ha dado un giro de 180 grados a la industria publicitaria. No en vano, la publicidad ha sido la misma durante 50 años hasta que Facebook, Instagram, YouTube y TikTok entraran en escena con la disrupción a cuestas para transformarlo todo.

Con la irrupción de las redes sociales la atención de la audiencia se ha descentralizado y ya no es patrimonio exclusivo de los medios tradicionales, enfatiza Homann. Y no solo eso, «los individuos han terminado convirtiéndose en medios», señala.

Cuando se meten en la piel de los medios, los individuos (que son otros que los influencers que se desenvuelven en las redes sociales) son fenomenales herramientas de marketing. Prueba de ello es que el influencer marketing, valorado actualmente en 8.000 millones de dólares, pegará un fortísimo brinco hasta los 30.000 millones de dólares en 2025, señala el CEO de eqolot.

Pero, ¿qué necesita la jovencísima industria del influencer marketing para hacer realidad halagüeños pronósticos que hay orbitando en torno a ella y pegar la fenomenal zancada que algunos auguran?



«El influencer marketing es un océano repleto de oportunidades, pero puede ser también tormentoso y extraordinariamente difícil de navegar por lo vasto de sus dimensiones», dice Homann.

En su ponencia Homann ha diseccionado los 3 cambios que necesita acometer el influencer marketing para estar a la altura del refulgente futuro que parece que le espera:

1. Estrategia y planificación

A la hora de hincar el diente al influencer marketing las marcas deben ir pertrechadas de una estrategia y una planificación meridianamente claras.

Para crecer el estirón el influencer marketing no puede permitirse el lujo de dar palos de ciego y debe estar a merced de una cuidadosa planificación.

Puede que en sus inicios el marketing de influencia se prestara hasta cierto punto a la improvisación, pero si quiere asegurarse su propio futuro, la estrategia y la planificación deben ser su mano derecha y su mano izquierda respectivamente.

2. Segmentación y «clustering»

A menudo las marcas de aproximan al influencer marketing de una manera preocupante unidimensional y categorizan a los prescriptores como nanoinfluencers, microinfluencers, macroinfluencers y poco más.

Sin embargo, las marcas deben ir mucho más allá si de verdad desean colgarse del brazo de los influencers que mejor están en sintonía con sus propios valores y necesidades.

Para tener a su vera a los prescriptores más apropiados y convertirlos en socios a largo plazo las marcas deben apostar por la segmentación y el «clustering» desmenuzando uno a uno los siguientes KPIs: datos personales, performance, «brand fit», datos del canal, calidad del canal, y rendimiento de los posts.

3. Tecnología

La tecnología entra inevitablemente en la ecuación porque es necesaria para automatizar la cadena de valor del influencer marketing.

Se trata de utilizar tecnología que nos ayude a automatizar y amalgamar las labores de consultoría, diseño de campañas, «influencer outreach», asesoría legal, selección de influencers, controles de calidad, monitorización, amplificación y «reporting».

Vía: Marketing Directo

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