Industria prevé rescatar a hostelería, comercio y turismo a través de ayudas directas, pero estudia cómo excluir a empresas zombis

El anunciado rescate al comercio, la hostelería y el turismo, 3 de los sectores más afectados por las consecuencias económicas del coronavirus, se está haciendo esperar debido a la incertidumbre, las nuevas restricciones para frenar la segunda oleada de la pandemia y el enfoque de las ayudas europeas, centradas en propiciar un cambio en el modelo productivo que reste peso a esos 3 sectores en la economía española.

Además, el plan de choque para el comercio, la hostelería y el turismoque la ministra de Industria, Comercio y Turismo, Reyes Maroto, anunció el pasado octubre, está a la espera de que el ministerio y los representantes de las autonomías y los ayuntamientos se reúnan antes de final de año para coordinar su puesta en marcha en la Federación Española de Municipios y Provincias (Femp), según El Economista.

En ese rescate al sector servicios también están participando otros órganos del Gobierno, como la vicepresidencia económica y los ministerios de Hacienda y Trabajo y Seguridad Social para coordinar las medidas propuestas para el plan, que abarcan aumentar la financiación a proyectos concretos, ofrecer bonificaciones y exoneraciones de cuotas a la Seguridad Social, un mayor periodo de carencia y de amortización de los créditos ICO o facilitar la renegociación de alquileres comerciales.

Además, el plan de choque también podría incluir ayudas directas a empresas a fondo perdido, como reclaman los representantes de la hostelería y el comercio. Sin embargo, el Gobierno podría oponerse para evitar subvencionar empresas zombis, dado que la Unión Europea ha condicionado el reparto de las ayudas a que las empresas que las reciban recuperen sus niveles de actividad o, si no pueden hacerlo, que devuelvan las cantidades recibidas.

Esto supone que si un negocio recibe ayudas del plan de choque está obligado a reabrir si no quiere tener que devolver íntegramente las ayudas recibidas, lo que podría provocar que las empresas que sean incapaces de recuperar su actividad se ven abocadas al cierre y a una deuda con el Estado, según El Economista, que señala que los representantes de hostelería, comercio y turismo reclaman no tener que devolver las ayudas.

Asi, los representantes de estos sectores reclaman financiación directa, como la aprobada en Italia o Francia, y proponen que las ayudas no se entreguen a las empresas sino a título individual, como ya sucede en el caso de los Expedientes de Regulación Temporal de Empleo (ERTE), para evitar verse obligados a devolver las subvenciones recibidas si no pueden reabrir su actividad, un extremo que el Gobierno rechaza, inclinándose por ofrecer medidas de alivio fiscal.

En caso de que el Ejecutivo accediese a distribuir ayudas a fondo perdido al comercio, la hostelería y el turismo, también existiría el problema de cómo definir el nivel de financiación que recibirá cada negocio, según el diario económico, que destaca que se pueden usar como criterios la facturación anual, para lo que habría que recurrir a los datos del IRPF o el Impuesto de Sociedades, salvo en el caso de los autónomos que tributan por módulos.

Adrián Francisco Varela

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