La formación es la gran olvidada en las empresas con ERTE

Una de las quejas de muchas empresas y de sus empleados es la imposibilidad de encontrar tiempo para formarse, para mejorar determinados aspectos de su día a día que les permitirían ser más productivos en su trabajo. Y sin embargo ahora que a muchas les sobra precisamente el tiempo pocas son las que lo emplean para mejorar la cualificación de sus plantillas. Porque la formación es la gran olvidada en las empresas con ERTE.

Entiendo que el golpe es brutal, que se ha producido un agujero tan importante en su facturación que en muchos casos compromete su viabilidad. Pero otras saben que tendrán un parón, que lo van a pasar mal, pero que volverán. Y es aquí donde la formación de sus plantillas es fundamental para luego ser más eficientes y tener más beneficios.


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Muchos empleados, también autónomos, están en sus casas lamentándose. Pocos son los que aprovechan este tiempo para mejorar su formación, no ya para ser más productivos en su puesto de trabajo, sino por si vienen mal dadas mejorar sus posibilidades de encontrar otro trabajo. Porque luego no servirá de nada lamentarse viendo como al final nuestra empresa, el negocio donde trabajamos acabó por cerrar.

Es complicado encontrar cursos de formación reglada, más en tiempos de crisis económica. Pero la autoformación o la formación interna debería ser obligatoria para todas las organizaciones, de manera que sus empleados puedan desenvolverse mejor en sus funciones cuando la carga de trabajo aumente.

Las empresas podrían reservar unas horas a la semana para hacer programar formación, ya sea presencial en pequeños grupos u online. Además a nivel interno mantenemos el vínculo con nuestros empleados en lugar de desentendernos de ellos hasta que volvamos a llamarlos para que vuelvan a sus puestos.

Eso si antes no han encontrado otra posibilidad de trabajo que mejore sus condiciones. Algo que muchos empezarán a plantearse cuando vean que el pago de su prestación disminuye al pasar del 70% al 50% de la base reguladora. Y los que más tardarán en volver serán siempre los que peor formación tengan.

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